Hablamos con el Director Comercial de Auto en Cetelem España sobre el Plan PIVE

Sergio Escudero es Director Comercial de la División de Auto en Cetelem España

El pasado 1 de octubre entraba en vigor el plan PIVE, un programa creado por el gobierno para dinamizar las ventas del sector automovilístico español. Hasta ahora los resultados no son muy desalentadores: los pedidos han aumentado en un 150% respecto a septiembre del año pasado y las visitas a los concesionarios en un 140%. Si bien aún las matriculaciones no han alcanzado el ritmo previsto.

Blas Vives, Secretario General de FACONAUTO, nos dejaba hace unos días su visión del estado actual del plan en el espacio “Tendencias de Consumo” del programa Primera Hora de Gestiona Radio. Una visión optimista, a pesar de la necesidad que reconoce de mejorar todavía la operativa y la agilidad del programa.

Hoy en el blog entrevistamos al Director Comercial de la División de Auto en Cetelem España, Sergio Escudero, para conocer la posición que un agente de financiación como nosotros tiene respecto de un plan que se espera produzca una demanda añadida de hasta 50.000 coches hasta finales de año.

¿Cómo valoras el plan PIVE? ¿Es solución a la situación actual del sector del automóvil? ¿Por qué?

La valoración que hacemos desde Cetelem del Plan Pive es muy positiva. Entre otras, una de las palancas más importantes para la reactivación del sector del automóvil es la confianza del consumidor. Esta confianza está condicionada por muchos aspectos (renta disponible, situación de empleo, etc), los efectos de una iniciativa tan interesante como esta, para la que la Administración y las marcas han puesto en juego un descuento importante, seguro serán muy positivos en el consumidor y en su acción de compra. Pero además de mejorar las ventas de automóviles, el Plan PIVE tiene entre sus objetivos la “jubilación” de una parte del parque muy obsoleta. Y con ello mejorar la seguridad vial y reducir el consumo de combustibles. Con lo que entendemos el plan es todavía más positivo.

¿Si es solución a la actual situación del sector?

Evidentemente no. El sector del automóvil todavía tiene unas particularidades que no se han superado, como son la superproducción por parte de los fabricantes a nivel mundial, unas inversiones en I+D+I que son complicadas de rentabilizar o unas relaciones muy complejas entre fabricantes y distribuidores-concesionarios, al menos en los mercados de Europa del Sur. Desde luego este último punto, con una regulación distinta y unos intereses alineados, sería, si no la solución, al menos un cauce de mejora a considerar. No tiene mucho sentido que el 70% de los concesionarios estén en estos momentos perdiendo dinero; habiéndose realizado unas inversiones tan importantes, teniendo plantillas cualificadas y un producto de primera… El problema es el volumen de ventas y la actual dimensión de las redes, que entendemos tenderá a concentrarse. La solución es compleja. Lo que es seguro es que ésta ha de pasar por establecer estrategias “win win” entre los actores del sector: fabricantes, distribución, importadores, financieras, aseguradoras…

Después del plan PIVE, ¿cuál es el camino a seguir? ¿Qué espera el sector del automóvil del gobierno?

Después del Plan PIVE el sector tendrá que afrontar la situación, que seguirá sin ser fácil. La automoción en España habrá de adaptar su Distribución, incluso replanteándose el número de marcas comercializadas. A medio o largo plazo irrumpirán en nuestro país los gigantes asiáticos chinos e indios. Que se sumarán a las marcas coreanas y japonesas, ya muy consolidadas en nuestros mercados. Esto impactará en nuestro mapa cotidiano.

Sobre lo que espera el sector del gobierno… Las patronales no pueden ser más claras: las inversiones en el automóvil se están financiando solas. El sector del automóvil supone el 7% del PIB y casi el 10% del empleo a nivel nacional. Sólo el IVA y el impuesto de matriculación generados por la dinámica de consumo que provoca un plan como el PIVE prácticamente triplica la inversión realizada. Pero, claro, como todos sabemos es un momento complicado. El sector del automóvil espera del Gobierno sensibilidad y diálogo. Que le den la importancia que merece un negocio de este tamaño, con medidas que tengan impacto a corto plazo y que, sobre todo, sean prácticas. En resumen, esperan planes efectivos para la mejora de la situación. Y el propio sector del automóvil tiene buenas ideas y de aplicación real e inmediata, que no se están escuchando.

Cetelem es un motor financiero para el automóvil, ¿qué papel nos toca jugar a nosotros y al resto de entidades financieras?

Efectivamente somos un motor financiero, potente, muy desarrollado, que entiende a la Distribución. Y esto no son palabras, son hechos; por eso somos reconocidos. Estamos especializados en la concesión de créditos a cliente final, dinamizando las ventas con nuestra vocación de mejora del producto y nuestra política de alineación con los intereses del distribuidor. Hemos entendido donde está la rentabilidad de nuestros partners y somos de los pocos que damos soluciones de financiación en la PostVenta. Además seguimos progresando en los negocios de Stock Financing y de WholeSale, que nos acercan aún más a distribuidores y fabricantes. Con el esfuerzo de todos tendremos mucho que decir en lo que a fabricantes se refiere en los próximos años. Nos toca jugar un papel importante, y jugaremos sabiendo preservar nuestra identidad. Así lo demuestra el acuerdo que hemos firmado recientemente con Opel.

Con carácter general, el sector del crédito al consumo es vital para el sector del automóvil, con actores de financiación en dos categorías distintas: las financieras de marca, que tendrán que dinamizar las ventas de sus respectivas redes entendiendo que hay que jugar también para la rentabilidad del concesionario. Y la categoría de entidades generalistas, en la que jugamos nosotros y que es más global, prometedora y, sin duda, ganadora.

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